📘 “Cometierra” es un relato sobre cuerpos, una historia de multiplicidades que colisionan produciendo compuestos más potentes o derivando en procesos de descomposición que pueden conducir a la muerte. La boca, en su rol protagónico y enfureciendo a la derecha más rancia, entra en contacto con la tierra, con la cerveza, con un otro, con la comida escasa, ampliando el horizonte del esquema perceptivo a partir de una comprensión que rechaza toda mediación intelectual. Es el cuerpo quien conoce, y es por esto que “Cometierra” abre con la célebre sentencia de Spinoza: “nadie sabe lo que puede un cuerpo”. Arrojarse al río, probar el sabor del suelo encerrado en una botella, relatar la historia de una desaparición, señalar el paradero de aquella mujer secuestrada, no son decisiones que nacen de la libre voluntad de un sujeto. Es la materia, con sus ritmos y velocidades específicos, la que se impone y determina una acción (u omisión, porque el silencio tampoco es elegido). Pero hay otros...